sábado, marzo 31, 2012

El peligroso facebook

Facebook nunca me ha gustado como concepto. Eso de tener que explicitar tu red de amigos, familiares, compañeros de estudio y gente que "te gusta" me parece inoportuno, porque gran parte de ellos se van quedando en el camino, a medida que uno va avanzando en la vida. Y muchos de ellos que estaban muy bien en el pasado, a través de este medio recobran vida, al menos para corroborar porque decidiste alejarte.

Sin embargo, cada vez son más los sitios que te piden autentificar tu password con una cuenta de Facebook y eso me obligó hace un tiempo a crear una cuenta lo más bizarra posible, para controlar este pasado indeseable.

¿El lector se preguntará porque tanta mala onda con el pasado del narrador? Pues es fácil, mi vida de estudiante en básica y media fue bastante desagradable, fundamentalmente porque yo era distinto. Me gustaban las cosas que a la mayoría no le interesaban y despreciaba las cosas que todos compartían. Esa fórmula simple en el colegio es sinónimo de lo que hoy se llama bullying, aunque me siento un poco lejos de esa definición, en terminología actual lo era.

Que además ese ser distinto, podría tener que ver con mi homosexualidad potencial, acrecentada por mis éxitos escolares, probablemente producía en mis compañeros y compañeras una confusión enorme. Y lo más fácil era atacarme de vez en cuando, pero principalmente excluirme de las redes sociales. Por mi parte entendía que entrar en esos mundos implicaba "ceder" o "rebajarme" y sencillamente no le encontraba justificación, por lo que me mantenía al otro lado de la vereda.

El contexto social de mi vida escolar tampoco ayudaba mucho. Sectores más bien populares y colegios del Estado, con el infaltable número identificatorio, en plena dictadura de Pinochet, hacían aflorar esas características tan propias del chileno como son su machismo, hipocresía y querer pasar desapercibido. En mi caso sabía que algo distinto a eso existía y lo pude comprobar posteriormente en la Universidad, en donde efectivamente nunca fui discriminado por ser quien era, aunque yo tampoco participaba de los principales grupos establecidos.

En lo concreto, con una cuenta disponible la posibilidad de feibukear (entiendo que el término se refiere tanto a postear como a buscar personas), comencé a escarbar un poco en este pasado. Algunos perfiles tenían la mínima información, pero disponían de la red de "amigos" donde efectivamente pude seguir visitando a estos personajes. Obviamente cuando Facebook tuvo su máximo apogeo y millones de ex-compañeros se juntaron a re-conocerse años después (la mayoría de los casos en forma patética), yo no fui invitado (y tampoco hubiese ido). Así que es mejor husmear en forma anónima como lo hice.

Lo que encontré era un poco distinto a lo que imaginaba. De los compañeros de educación media yo pensaba que pocos habían entrado a la Universidad y me di cuenta que no eran tan pocos. De hecho vi varias fotos de viajes fuera del país, no sólo a Brasil o Argentina, sino que a lugares más lejanos y caros lo que corroboraría una buena situación económica. Los común es que la mayoría de ellos presenta a su familia con hijos incluidos. Y veo también que varios de ellos emigraron de Santiago por motivos laborales. Algunos me sorprenden por su gran cambio físico y de pensamiento (para eso existen los favoritos), pero aparte de las imágenes, inevitablemente aparece en mi un sentimiento de molestia y de fastidio para con ellos.

Haber sido partícipe en la exclusión de una persona sólo por el hecho de ser distinto y seguir por la vida como si nada, me parece gratuito. Tener que someterme nuevamente y en forma gratuita al juicio de ellos, me parece absurdo. Así que es mejor que sigan así como momias petrificadas de un pasado que no me interesa explorar. Facebook será una herramienta de comunicación, pero muchas veces es mejor mantener el silencio ante tan nefastas sensaciones.

jueves, diciembre 22, 2011

Gladiolos navideños

Mis recuerdos de navidad de niño están marcados con algunos elementos y situaciones sensoriales. Primero que nada un fuerte olor a cera, porque le daba lustre a aquel piso de madera viejo para que luciera como no lo hacía durante todo el año. Luego un árbol de pascua de pino natural, que me encargaba de adornar personalmente y que esperábamos a que estuviese seco para desarmarlo. Y para finalizar había un infaltable un ramo de gladiolos rojos que adornaba la mesa navideña bastante cargada al rojo y verde.

Cuando salí de ese entorno, donde creo había mucho de ilusión y esperanza en algo mejor, poco a poco perdí el entusiasmo en eso rituales, incluyendo el árbol de pascua, el que otros armaban y ornaban sin ni siquiera mi opinión; hasta este año que finalmente no habrá uno en mi casa.

Por otro lado, no he cambiado la alfombra de mi piso, por lo que no hay olores asociados a ella. Los únicos que estarán presentes son unos gladiolos rojos que espero sobrevivan el calor de estos días de verano.

martes, noviembre 15, 2011

Una alucinación casi inconclusa

Aprovechando que en Santiago está exhibiéndose el 4º Festival de Cine Lésbico Gay Bi Trans, aproveché de seleccionar algunas películas que fuesen interesantes de ver. Una de ellas la exhibieron en el Cine Arte Alameda y era Amphetamine (2009) del director de Hong Kong Scud. En general el cine asiático me llama bastante la atención y en la temática homosexual ha tenido películas notables como Happy Together o el Banquete de Bodas, con resultados muy interesantes, aún cuando algunas de ellas tengan claros guiños hacia occidente.


La película Amphetamine efectivamente no me desilucionó en lo absoluto. Una fotografía excelente, un tratamiento del cuerpo humano sin tapujos y la búsqueda del mundo interior conflictuado de los personajes. Uno de los personajes llamado Daniel, rico hombre de negocios llega por una temporada desde Australia para hacer lo que sabe hacer y es destacarse ganando dinero para otros y para si mismo. El otro se llama Kafka y viene de una familia pobre, ganándose la vida como profesor de natación, repartidor de comidas y que cultiva su cuerpo con artes marciales y ejercicios, siendo el típico hombre que no pasa desapercibido en la calle ni para mujeres u hombres, con clara referencia a la belleza clásica griega.


Una simple lectura nos diría que el dinero lo compra todo. Sin embargo el director toma especial detención en demostrar que tras esa belleza externa de Kafka se encuentra un ser desvalido, con tremendas carencias afectivas, pérdidas importantes y que depende de las drogas (por eso el título de la película) para sobrellevar esa vida complicada que le toca vivir. Y sin embargo de Daniel no nos dice nada respecto de porque está dispuesto a amar a alguien así, porque claramente esta historia se trata del amor incondicional, pero que en la reciprocidad debería tener dos fuentes que lo generan.


¿Pueden acaso dos personas de mundos tan diferentes proyectar un amor a pesar de todo?.... la respuesta parece ser bastante clara. En una presentación en sociedad Daniel dice sobre Kafka "el es el chef de esta velada y mi entrenador personal", siendo que yo esperaba dijese "es mi pareja", porque en su ambiente protegido no tenía nada que perder. Así como esa seguridad generaba esa sensación, también el no tener nada, produce algo similar. O sino no se entenderían los saltos con cuerda al vacío o las locas carreras en auto o en moto. La explicitez de Daniel sólo le trajo muy malos resultados en todo caso.


Lo curioso, y por eso el título de este artículo, fue que casi finalizando la película esta sencillamente se detuvo sin aviso, siendo imposible ver el término de ella, ante la atónita mirada de los espectadores. Y el casi se debe a que encontré el final que me faltaba, aunque está subtitulado al tailandés, permite entender la mirada del director.



Mucho sueños, alucionaciones y pesadillas le agregan elementos actorales, fílmicos y fotográficos que hacen que Amphetamine una obra potente y que den ganas de seguir viendo cine asiático.


Links y fuentes:


Trailer oficial de Amphetamine


Escena de aparente sexo en la ducha, pero que encierra algo más profundo


http://zoneland.ru/forum/viewtopic.php?t=226781
http://www.filmovi.hr/index.php?p=article&id=1483

domingo, agosto 21, 2011

Juventud y Belleza

Algunos temas no terminan nunca de pasar de moda, precisamente porque son intrínsecos de la condición humana. Uno de ellos es el cuestionamiento a envejecer y finalmente morir. Si este dilema ha sido tocado en reiteradas películas y novelas, algunas obviamente se mantienen en el tiempo y generan nuevas conversaciones y puntos de vista.

Eso me pasó cuando fui a ver la película Dorian Grey de 2009, del director Oliver Parker, basada en la novela El Retrato de Dorian Grey del conocido Oscar Wilde. Si bien no he leído la novela, entiendo que la película no se aleja demasiado de la escencia de la obra y es el deseo de permanener por siempre joven y con la virtud de la hermosura. Tema sensible en el mundo homosexual y que es motivo de muchas horas en los gimnasios y quirófanos.

No es casualidad tampoco que Wilde escriba de esto, aún cuando tenía la necesidad de la discresión y por ende del ocultamiento en su obra, ya que es sabido de que su homosexualidad fue públicamente castigada en la Inglaterra de comienzos del siglo XX, afectando a su trabajo de escritor. Sin embargo, hoy que estos temas tienen posibilidad de mayor apertura en el discurso, es interesante ver como se reinterpreta en el cine, estando el primer decenio del siglo XXI.

Lo primero que quise averiguar es si esta novela había sido llevada al cine con anterioridad y encontré que sólo hay una versión anterior y es del director americano Albert Lewin de 1945. Será un interesante desafío ver esa versión, pero por la lectura de la crítica presumo una gran sutileza a usar el texto con este ocultamiento original del que hacía mención. El grupo actoral de esa versión con connotados nombre como George Sanders y Angela Lansbury, debe darle la tensión constante a la película y el carácter de tragedia anticipada donde no importa conocer el final de la misma.

Sin embargo en la versión de 2009, con un sólido Colin Firth en el personaje incitador de Lord Henry Wotton y Ben Barnes (conocido por ser el príncipe Caspián en las Crónicas de Narnia) como Dorian, se muestra abiertamente a un Dorian bisexual, dispuesto a toda clase de placeres, que sin alterar su figura, desfiguran y pudren su alma transmutada en la pintura que le hizo el pintor Basil Hallward, el que obviamente por su sensibilidad queda prendido de esta belleza masculina, que internamente desea de alguna forma poseer. En la película los textos y las imágenes no necesitan ocultar que esta belleza y juventud es un puente para encontrar el placer sin límites y las culpas y recriminaciones son dejadas en el desvan (donde se encuentra la pintura), mostrando el precio que se debe pagar por esta vida donde se ha superado el bien y el mal. Sin embargo, el tiempo hará reflexionar a Dorian y declarar que "el placer no es lo mismo que la felicidad", propinándole esa angustia existencial de la naturaleza humana.

Preguntas como ¿qué es la felicidad?, ¿que viene después del placer?, ¿tiene sentido amar, a sabiendas de que no existe el para siempre y que la vida estará llena de desiluciones?, entre tantas otras, creo que vale la pena detenerse en algún momento a pensarlas y no con un afán moralista, sino más bien orientador. Y precisamente eso me evocó la película, además de su visualidad y estética recargada de belleza y de horror conjuntamente.

Los que hayan leído el libro y los que no, supondrán que esta historia debe terminar mal. Y están en lo correcto. Bastaría ver como ha sido la relación con la inmortalidad que han tenido personajes como Drácula y sus variaciones vampirescas, donde más de alguna vez desearon recuperar la mortalidad. Pero a diferencia de esas historias, a Dorian lo podemos ver todos los días saliendo del metro y también como ilusión en nuestros espejos, aún cuando el tiempo ya haya hecho algo de estragos en nuestra juventud.

domingo, julio 03, 2011

Reminiscencias

Era común verte en las marchas, disfrazado y producido para el evento. A veces de ángel, otras de diablo o de alguna fantasía, cosas propias de tu imaginación. Ahora eres uno de los tantos fantasmas ausentes de estos eventos, especialmente en esta época en que el movimiento homosexual está tomando más fuerza por esta confluencia de simpatías de mucho sectores hasta hace un tiempo indiferentes. No iba hace rato a ser testigo del fenómeno, pero no dejó de sorprenderme ese desfiladero ABC1, de actores, periodistas y gente del mundo de la cultura apoyando la diversidad sexual. Sin embargo tu ya no estás entre los marchantes y no tengo muy claro el porque, ya que nos quedó una conversación pendiente.


En este tiempo vuelvo a las reminiscencias de otras épocas, cometiendo un error que en otro contexto era redimidor, pero que bajo estas circunstancias es más bien generador de una nueva frustración. Mi psicólogo me enseñó que era bueno traer los recuerdos, especialmente aquellos que te herían, porque existía la posibilidad de mirarlos desde el presente y eso era muy sanador. Y claro, funcionó con varias cosas y me permitió dar algunos grandes pasos mentales que de otra forma hubiese sido imposible, como por ejemplo, encontrarme con un compañero de la universidad en la marcha y saludarlo sin tener que darle explicaciones de ningún tipo.

Sin embargo las evocaciones que hago ahora tienen un tinte amargo, porque me recuerdan épocas más recientes de las que yo pude hacerme cargo de otra forma y que finalmente se marcan con la edad.... ahora varias de esas cosas no aplican, porque soy un señor mayor y debo comportarme de una forma más madura y calma, ya que todo indica que estoy en otra etapa de mi vida.

Pero las conclusiones y resultados no me dan números azules, aún cuando me ponga a recordar mis logros y méritos.... creo que pierdo más de lo que gano con el avance del tiempo y aún no logro como revertir esta situación. Ando más huraño, menos comunicativo y evitando a la gente que no me interesa y siendo evitado por la que me interesa, en una ruleta de desencuentros y aburrimiento.

Que lata sentir que echo de menos el pasado.... que la nostalgia parece una neblina que tiende a irse por los valles, cubriendo esas cosas que funcionaron por un tiempo y llenaron mi cuerpo y mente de energía, ilusiones y esperanzas, pero que hoy se vuelven borrosas e incoherentes.

domingo, febrero 27, 2011

Hanumanasana

Durante mis vacaciones me entero por internet de la muerte de Eduardo, uno de mis grandes amigos. Tuve un proceso de extraña calma. Sólo pude llorar cuando salí a la calle, luego de verlo en la clínica antes de partir. Tuve mucha angustia y vacío de verlo conectado a un respirador artificial, sin voluntad propia y en una inmmovilidad tan distinta a lo que siempre fue él. Sabía que probablemente su muerte ocurriría durante mi viaje, pero no podía cancelarlo porque tenía combinaciones tomadas y se que él también se hubiese opuesto a ello.

Ese "que diría Eduardo sobre esto" ha sido algo que me ha acompañado estos días, con el recuerdo claro de sus comentarios, opiniones y visiones del mundo tan particulares y claras en él. Una persona excepcional que agradezco haberla conocido y que se diera el tiempo y las energías de acercarse a mí como su amigo y en algunas ocasiones su confidente. Yo siento que aprendí un montón con él y se lo agradezco; lo admiré muchas veces y también lo reprobé algunas otras, pero su mundo era tan grande que finalmente terminaba aceptando lo que él me contaba sin cuestionármelo en lo absoluto, tratando de ver más allá de las palabras.

Tan especial fue nuestra relación, que desde su comienzo en 2003 fue basada en hechos particulares. Una tarde de semana salí en horario de trabajo a jugar backgammon con él en un parque. Sólo habíamos intercambiado mensajes electrónicos, pero tenerlo frente a mi, con el tablero de seda y las piezas de cristal me ratificó que era alguien distinto. Un enorme trabajo espiritual y también el deseo de éxito fraguaron su personalidad como los dos extremos de un péndulo. Pensé que no lo volvería a ver después de esa tarde, pero él me escogió y me dedicó mucho de su tiempo, lo que se transformó para mi en un gran periodo de aprendizaje y de ver el mundo con ojos tan distintos a los míos, lo que finalmente me ayudó muchísimo.

Su perfeccionismo, intransigencia e intolerancia hacia las cosas que no funcionaban lo convertían en un personaje a veces odioso, pero finalmente entendí que él quería dejar en claro que el estilo y el buen gusto no sólo debe estar en el discurso, sino que también en los hechos. Y así aprendí también a hablar más fluidamente desde mí, sin tapujos como era el estilo en Eduardo, lo que conservo hasta hoy. También esa decisión de hacer las cosas que tenía en mente era algo propio de él. Siempre con proyectos y sueños, en algunos de los cuales ayudé a corregir algunos textos o diagramaciones, lo hacía un personaje permanentemente activo.

En una cena en el restaurante Mundano, recuerdo que Eduardo me comentó que él pensaba que no viviría más allá de los 35 años, una vez que hubiese cumplido las cosas que tenía planeadas. Se veía en Nueva York haciendo arte, lo que finalmente no pudo cumplir. La vida aceleró su partida a los 30 años, donde probablemente él ya había cumplido su misión , cosa que no pude saber de su boca.

Los últimos años generalmente me invitaba a su casa a compartir sus cumpleaños y los años nuevos. Este último se me hizo muy tarde y le mandé un mensaje de texto diciendo que no podía ir. El me mandó otro mensaje deseándome feliz año 2011 y fue lo último que supe de él. Tantas veces se dice que uno no debe dejar pasar el tiempo, pero en mi caso no lo llamé ni me junté con él hasta que me avisaron que estaba muriendo en una clínica.

A Eduardo lo siento cerca, tengo en mi mente y mi corazón su voz, sus muecas y tantos otros recuerdos que lo mantienen presente. Encontré una de sus fotos de esos años gloriosos de él, donde se sabía guapo y que no era indiferente para la gente. Y que mejor homenaje para él que decirle que estás regio Eduardo... mi gran amigo, mi amor está contigo.



sábado, enero 22, 2011

El color del cielo

Producto de un tratamiento preventivo, tuve una reacción alérgica al medicamento que me recetó el doctor lo que generó al parecer una reacción en cadena, con una infección importante, que aún me tiene complicado de salud a pesar de haber dejado de tomar el medicamento, por lo que deberé segui yendo al médico y tomándome nuevos exámenes. Sin embargo esta reacción en cadena no sólo fue fisiológica, sino que también afectó a otras áreas de mi vida.

Que un médico pida el exámen de VIH a un homosexual no debería extrañar, al menos para mi que viví la época pre SIDA. Eso de que enfermaban misteriosamente personas del ámbito público y luego fallecían generó un sentimiento aterrador en los hombres, especialmente en los que se convirtieron en el primer foco de atención y fueron culpados de haber propagado en virus en la sociedad. De eso han pasado muchos años, muchas teorías, películas y posibles vacunas que hacen que las nuevas generaciones se sitúen desde otra perspectiva respecto de este tema, a extremos como en la serie "queer as folk" donde un jóven pide ser contagiado por el virus por parte de su profesor de literatura, para tener las mismas influencias que su mentor a quien admiraba.

Por otra parte en mi vida me he tenido amigos, conocidos y no tantos, que los conocí contagiados o se contagiaron porteriormene a conocerlos y a otros con grandes sospechas de que lo estuvieran; algunos en su primera vez y otros tras una vida de cientos de amantes, pero definitivamente no es un asunto que pudiese ser ajeno a mí.

El tema es que me volví enfrentado a realizarme un exámen de VIH hace poco, para descartar según me dijo el médico posible efectos cruzados de existir la infección. Eso generó automáticamente en mí el análisis de mi pasado reciente y no tanto, que de alguna forma me tenía un poco confiado, no descartaba la posibilidad de haber enfermado. Por circunstancias de mi entorno, ésto se vio tremendamente alterado al punto de que que el mentado resultado se convirtió en la gran incertudumbre, que de aclararse sería el fin de una vida y la duda de otra nueva.

Y curiosamente, si tengo que darle una forma y un lugar a esa sensación, lo que lo representó fue el color del cielo. El día que debía ir a buscar el exámen, me preocupaba de cada detalle de la calle en que caminaba, de la gente que se me cruzaba, de la hora, de la secretaria que fríamente tomó mi recibo y mandó a imprimir la orden. Me sentí algo tranquilo que ella no se alarmó ni tenía en pantalla inciar un protocolo de notificación que en Chile cambió drásticamente desde el año pasado. La clínica privada tenía todos mis datos en detalle y tuve que firmar un consentimiento explícito para que me hicieran el exámen, por lo que supongo que habría un protocolo posterior.

Con el sobre en la mano, salí a la calle y me senté en un banco, sólo como siempre, sabiendo que si leía un resultado positivo, el color de la luz que estaba viendo en el cielo sería otro para siempre y eso me aterró. Rogué que no fuese así y cuando leí "no reactivo", se me vino el alma al cuerpo. Sólo atiné a agradecer a Dios y a la vida, porque áun me permitían ver el cielo con el mismo color.




sábado, agosto 21, 2010

Un espejo roto

Es raro ver espacios de la propia intimidad verse reflejados en una obra de teatro y más raro aún que este relato que parecía evocar tu pasado, también tenga la capacidad de proyectarse en el futuro. Pues eso es lo que me ocurrió viendo la obra "Retroceder, fragmentos en reversa de un amor enfermo" de Francisco López González, que se presenta por estos días en la Sala Nimiku en Ñuñoa.
La historia es un potente relato de una pareja de hombres que vive su homosexualidad a puertas cerradas y que esta historia está llegando su fin. Tiene todo la carga de esas atmósferas asfixiantes, donde las palabras miles de veces dichas pierden su sentido y se vuelven una mala repetición, que sólo acrecenta la desdicha. En esta desesperación, uno de ellos, plantea la opción de retrodecer en el tiempo para buscar cuales fueron los momentos que iniciaron el fin. Y en ese viaje ves el comienzo también, los anhelos y expectativas y sueños que tiene un estar de a dos en Santiago.
La narrativa mantiene elementos de atención todo el tiempo y no dejó de ser clarificador el drama que significó por ejemplo, la negación de un abrazo en público, porque tras esto hay dos visiones del mundo y de la aceptación social a la que está sometido este tipo de amor.
Ni la escenografía ni las escenas están cargadas de elementos, lo que permite concentrarse en los diálogos que son muy bien llevados por los actores. Una historia que remece y que pone en el tiempo las complejas relaciones humanas, recomendable sin duda. El trailer se puede ver en este sitio

lunes, junio 14, 2010

El regreso a las tablas

Era una costumbre la de ir al teatro, especialmente el experimental, con poca gente y una propuesta transgresora, la que hacía volar mi imaginación y descubrir un mundo velado para mí. De eso han pasado años, siendo un observador hablante, pero tantas cosas que han ocurrido hoy hacen que esa distancia sea más bien relativa. Tenía ganas de teatro y las sigo teniendo, pero ridículamente no me dejaba el espacio para ello.

El sábado fui a ver la obra "María Bonita" de Felipe Vergara. Por la hora e historia era lo más cercano a sacarme del internet y aventurarme con una obra que al menos moviera alguna molécula de mi cerebro en sentido opuesto. De los actores, había visto antes a Orlando Alfaro cuando hizo su performance Callejera, que como utilizaba el cuerpo masculino y el movimiento, cautivó el interés masivo de los gays de Lastarria. También había visto a Diego Ruiz en Machote Futbolero y porsupuesto a la multimedial Antonella Rios.

Me gustó la carga depresiva y de violencia contenida que le dio Orlando Alfaro. Me incomodó la sobreactuación de Ruiz y esa impostura clown de su voz en los momentos de mayor tensión, así como me encantaron estéticamente las formas del cuerpo desnudo de Paulina Catrileo y el semi desnudo de Antonella Ríos. Un texto que se me perdía de vez en cuando, pero un hilo visual interesante.

Un fotógrafo que busca lugares con historias, le dio la sincronía necesaria a la ocasión, junto con la evocación de las réplicas mientras el teatro del puente se tambaleaban, lograron que la suma final fuese positiva y tuviese ganas de más. Y en eso estoy, preparándome para el mundo de las tablas y para mucho más.

lunes, mayo 03, 2010

La libertad no es la marca de un yogurt



Ordenando papeles antiguos, me encuentro con la fotocopia de un diario sin fecha, y que trae la propaganda una una película llamada "La Fiesta", la que se exhibía en el Cine Montecarlo, tradicional sala de películas eróticas en Santiago, hasta el día de hoy creo.

Averiguando por los otros anuncios en la página, me entero de que es un diario de enero de 1992, sólo dos años después de vuelta a la democracia en Chile. Recuerdo la época de los ochenta, donde llegaban muy pocas películas de cine arte y para que decir eróticas; la censura era tremenda y habían organismos que decidían por uno, aunque al parecer de vez en cuando se pasaban filmes como los de Tarskovsky y otros.

Pero volviendo al tema, en los diarios aún así hablaban de erotismo y de escenas "plagadas de sexo y lujuria", lo que en la mayoría de los casos se refería a mostrar un seno de una mujer y escenas sexuales completamente cortadas o censuradas, que sólo mantenían el sonido de los quejidos, por lo que la imaginación de los varones debía ser muy generosa. Nunca hubo pornografía en esa época, pero el morbo masculino hacía que esos lugares fueran una especie de antro de las libertades sexuales que ya se han asentado cada vez más en nuestra sociedad.




Tendría menos de 25 años, cuando fui a ver la película La Fiesta, alentado por esas inquietudes juveniles. Sin embargo lo que encontré allí fue diametralmente opuesto a una pseudopelícula de cine de cuarta. Salí con una gran sensación de haber visto una película excelente, de hecho claramente asimilable a la categoría de cine arte. Una película maravillosa, con personajes y frases memorables que giran en torno a una visita a una cárcel por parte de un grupo de varieté, donde tanto los internos como los actores tienen una historia que resolver en ese instante y lugar. Esto genera un completo microcosmo, lleno de desenlaces insospechados, con una estética lúdica a veces y otras más crudas.

Para que decir que de erotismo barato no tenía nada, donde las pocas escenas de sexo estaban tremendamente justificadas y con una carga a humanidad enorme. Hoy cualquier película trae escenas de tipo sexual y a nadie parece importarle mucho. Lo raro es que alguien la clasificó como película erótica y entró a Chile bajo esta denominación (véase que la censura era para mayores de 21 años).

Por mucho tiempo recordé la película y quedé con ganas de volverla a ver en su mérito, pero no tenía ningún dato concreto de ella, sólo recordaba que estaba hablada en francés, pero podía ser francesa o canadiense. Ni internet me sirvión en esa búsqueda desesperada, siendo infructuosa en sus resultados.

Sin embargo, por estas cosas del destino, encuentro este recorte fotocopiado y me doy cuenta con alegría, de que están los datos de la película, su director y actores, datos suficientes para encontrar la referencia con total claridad.

El nombre en francés del film es "Le Party" y fue filmada en 1989 por el director francófono de Montreal, Pierre Falardeau. Por las fechas la película no llegó con mucho retraso a Chile.

Lo curioso de los antecedentes que recopilo, es que Falardeau acaba de fallecer el año pasado de un cáncer y hay un obituario en español del diario El País en esa fecha. Este rescate me parece una especie de homenaje a su filmografía desconocida, porque me imagino que a Chile no llegó ningún otro film. Por la fecha de la cinta no hay trailers en youtube, pero si varias entrevistas al director. El fue un personaje comprometido con los movimientos sociales de su época, apoyando la idea independentista de la provincia de Quebec y a grupos de trabajadores, lo que quedó plasmado en su obra fílmica.

Como parte de este homenaje, comparto un video del poema de Pablo Neruda "Lautaro contra el Centauro", recitado por Pierre Falardeau en algún evento político. El resto del reconocimiento vendrá cuando logre conseguir una copia de la película La Fiesta, para poder volver a verla después de transcurridos tantos años... una experiencia espero no tarde tanto esta vez.

miércoles, abril 21, 2010

El secreto de una foto

Un poco atemporal, finalmente voy a ver una película que me llamaba la atención y que por diferentes motivos no fui a ver antes. Hasta me enteré que ganó un Oscar a película extranjera. Se llama "El secretos de tus ojos" del argentino Juan José Campanella y tenía buena crítica por algunos lados.
Sin embargo y no se exactamente porque, la película me desilucionó. Esperaba mucho más de ella y los temas me parecieron tan mal tratados, tan superficialmente enfocados los dramas, que hasta me pareció ver en momentos una comedia.
Sin embargo hay que reconocer que las escenas en velocidad están bien logrados, pero uno no quiere ver persecusiones ni balazos en nuestro cine latinoamericano.
El tema existencial de fondo es como se puede "vivir una vida sin sentido", cuando la persona que amaste ya no está más y eso es válido para algunos personajes, excepto para el protagonista, que nunca entendí que generaba su sin sentido.
Lamento nuevamente ver las cosas distinto a la mayoría, pero la película pasó sin pena ni gloria por mi retina; ni la fotografía me hizo ver ese secreto perdido entre los ojos.

domingo, enero 31, 2010

Teatro púber


El actor del primer plano se llama Diego Acuña y en este último mes he visto dos obras en que es el protagonista de dos complejas y actuales obras, que curiosamente tienen el mismo hilo actoral, un púber adolescente enfrentado a su sexualidad.
La primera obra de teatro se llama "Inquieto" y ahí es un jóven en vía de descubrir su homosexualidad en medio de una familia que se derrumba del hastío. Un texto muy postmoderno, lleno de reflexiones y conclusiones que he oído más de una vez en el mundo real. La actuación de Diego es formidable, tiene una capacidad actoral de sostener muy bien la obra y su modulación y parada en el escenario adecuada.
Por otro lado, ayer lo vi en "Machote Futbolero", una obra que resume el tema de la pedofilia a partir del caso de Spiniak, ahí Diego es Ramiro, un adolescente tipo que participó en las orgías pedófilas de tipos con dinero. El relato en este caso, es contado por terceros actores que van armando las escenas frente a sus personajes, los que no hablan, dándole una mayor tensión al relato. Si bien Diego no emite palabras, sus gestos y finalmente su desnudez tienen una tremenda forma de comunicar.
No se si es su cara de eterno adolescente y la fuerza actoral, pero al parecer estamos frente al nacimiento de un gran actor, que quizás en un par de años sea "descubierto"... por lo tanto intentaré seguir su carrera low perfile.

domingo, noviembre 15, 2009

Last breath


Hace poco pusieron en cartelera (y al parecer por poco tiempo) la película Breath (Aliento) del cineasta sur coreano Kim Ki-Duk. Leyendo la prensa me dí cuenta que hicieron un pre-estreno en enero de este año y las críticas dijeron que era claramente lo más débil que se le había visto a este director.
A pesar de todo esto me decidí ir con Jorge al Cine Hoyts de La Reina, aprovechando de que él no conocía al director y tendría una visión distinta para los lapidarios comentarios que había leído.
Tengo que reconocer que cuando me gusta un director de cine, o un escritor, trato de ver o leer todo lo que hayan hecho, indistintamente si tenga o no calidad... seguramente como todas las cosas, habrán obras que me dejen maravillado, pero las otras las tomo como complementarias a las anteriores. En el fondo un director de cine arte no es una película, sino la suma y la complementación de los mundos que nos entrega.
Y claro que funcionó desde esta perspectiva la película. Una fuerte evocación a las estaciones de "Primavera, Verano, Otoñó, Invierno y otra vez Primavera", que es lejos la mejor fotografía que jamás antes vi en el cine, pero con la diferencia que esta vez las estaciones significaban el recordar de la protagonista y para el sólo indicaban el tiempo que le restaba por vivir. Una loca historia, donde no vale la pena intentar explicar porque una mujer acomodada visita a un condenado a muerte, sino lo que ocurre a partir de este hecho inexplicable.
El aliento, de él, cercano a su último tiempo, donde lo único que tiene para recibir es el cariño de uno de sus compañeros de celda; y el aliento de ella, sabiendo que su relación matrimonial está a punto de sucumbir. Ella claramente se interna en estas lides sabiendo que no tiene nada que perder y él sorprendido acepta este último aliento vivificador, sin más que dejar fluir sus instintos más básicos, aceptados por ese personaje que vigila a través de la cámara, todo el tiempo, diciendo casi a gritos que es el destino que a veces nos es propicio o negativo.
Y el amor a un condenado no es gratuito, eso lo entienden ella y su compañero de celda; la primera no lo amará jamás, sólo le hará conciente de esa experiencia del límite entre la vida y la muerte, sin embargo ella re-interpretará su vida. Pero su compañero, que insistentemente sufre de amor, buscará también cerrar de la forma más tremenda ese rechazo constante.
En definitiva, como dijo Jorge "de menos a más", una historia y una visual que nos entretetuvo, hizo reir y reflexionar todo el viaje del metro de vuelta. Kim Ki-Duk, me sigo declarando incondicional.

jueves, octubre 29, 2009

¿Dónde está Elisa Simonetti?


A raíz del éxito arrollador de la teleserie nocturna "¿Dónde está Elisa?" me gustaría hacer una reflexión sobre una parte de la trama, que es lo que tiene que ver con la relación homosexual entre Ignacio y Javier (un hombre casado y el mejor amigo de su esposa). El hilo conductor principal es la desaparición y posterior muerte de Elisa Domínguez, una adolescente ABC1, lo que ha generado una serie de historias paralelas, cada una de las cuales es más truculenta. El guionista es Pablo Illanes, acostumbrado a poner sangre y tensión en sus historias.
Sin embargo, la historia de Ignacio y Javier tiene similitudes muy cercanas con la anterior novela de Pablo Simonetti, "La razón de los amantes", donde precisamente se da una relación homosexual similar en el mundo ABC1. Pablo, que ha declarado insistentemente que su literatura no va dirigida al mundo gay, lamentablemente seguirá llevando ese sesgo como su gran aporte a la literatura chilena. He leído varios de sus libros y realmente no lo rescato como un escritor a secas.
Pensaba que mi desprecio literario hacia Simonetti era parte de mis prejuicios, pero hace poco apareció en las Ultimas Noticias una crítica literaria de Patricia Espinosa titulada "Ni con Viagra", que es tremendamente coincidente con lo que pienso de Simonetti. Las mujeres en el mundo de Simonetti son unas santas o unas putas, no tienen punto intermedio. Y los hombres gays están condenados a unos desenlaces fatales, por lo que su aporte es esta nueva caracterización de la sociedad chilena. E Illanes se aprovecha de esta situación para enrostrarnos que todos nos sostenemos en mentiras, que si salen a la luz producirán los peores crímenes. En este mundo no hay psicólogos ni terapias psiquiátricas, porque lo único que finalmente queda es la muerte como resolución de los conflictos.
Me sorprende la fascinación de las dueñas de casa por la literatura de Simonetti. "La Barrera del Pudor" ya se acerca a ser un super ventas y a lo más Sex and the City circula su foto promocional por el downtown santiaguino en el transantiago. Mi pregunta si esta nueva caracterización ¿hará que seamos más aceptados socialmente y que no nos despidan de nuestros trabajos, nos nieguen arriendos en edificios confortables, perdamos a nuestras familias y todas las otras cosas que ocurren tanto en la novela como en la teleserie?

domingo, octubre 11, 2009

Pudor

Hasta hace poco entendía que sólo había dos formas de sentir pudor. La primera tenía que ver con mostrar la desnudez del cuerpo y la segunda con la del alma. En mi caso ambas han sido superadas con el paso de los años y las distintas experiencias.


De hecho para mí fue mucho más fácil desnudar mi alma, quizás porque he estado más vinculado a procesos de introspección y meditación y es algo que se va desarrollando. En cambio el cuerpo fue un proceso lento, que tuvo que tener varios catalizadores, principalmente la fotografía (primero la ajena y luego la mía) y el gimnasio.


De ver tanta imagen por Internet, de capturar y capturarme en fotografías, logré que el proceso de re-construcción del cuerpo tuviera su fin. Por mucho tiempo para mí el cuerpo eran trozos o fragmentos individuales que no se conformaban en una única estructura, quizás como una forma de autoflagelación. La desnudez del cuerpo será siempre sexual, pero no genital o coital y eso me tomó mucho tiempo en aceptarlo y reconocerlo.


Por otro lado, una larga terapia me hizo comprender no temía desnudar el alma y hablar de todos los temas prohibidos, algunos de los cuales sólo hablé una vez y creo no volver a hacerlo con nadie más. El ejercicio ahí fue también de reconstrucción de estructuras y soportes de mi personalidad y de mi yo, o al menos un reacomodo de las fisuras y grietas principales.


Pero hace un tiempo me vi enfrentado a un pudor distinto y obviamente por ende no considerado. Y claro, tiene que ver con una esfera de mí que sólo se podía considerar superando los temores anteriores y con ayuda de la más moderna tecnología.


Y el hecho de que la fotografía que encabeza este texto haya sido vista por escasas personas, revela el pudor que me generó. Esta nueva imagen interna además es el testimonio ineludible de un diagnóstico, de un punto de partida en mi caso irreversible sin cirugías y remedios de por vida. A diferencia de una fotografía del cuerpo, donde uno congela un instante para que este sea perdurable y en el caso del alma donde un sentimiento se ve en acción, en esta imagen sólo se comprueban las sospechas médicas, que sólo un especialista logra identificar.


Y me convierto en un objeto de estudio, en una patología que se cuelga a mi cuerpo interno, cuyo funcionamiento conocía en términos generales, pero nunca había visto. Cuando recibí el diagnóstico y todo lo que vino después me sentí un HPB, más que una persona que padecía un HPB. Y vaya que la diferencia no es trivial.


Mi entonces médico me preguntó si deseaba ser conciente del examen que obtendría esta fotografía, o prefería anestesia total para evitarme las molestias y la tensión de ese examen invasivo. Y mi mente me advierte que evitar el dolor es algo lejano a mi ser, por lo que le respondo que prefiero ser conciente, que prefiero armar la ontología de este nuevo proceso, más que evadir como un cobarde.


Y bueno, el proceso ontológico bautizó a esta nueva dimensión como Gadget, porque finalmente el cuerpo interno es un objeto que funciona las 24 horas del día y que más encima sólo fui conciente de él por otro aparato.


¿Qué se hasta hoy de Gadget?.... la primara cosa es que tiene una edad propia y que en algunos aspectos resulta ser mayor que mi cuerpo y mi alma. El médico dice que los HPB son para personas sobre los 60 años por lo que es bastante mayor que mis otros yo. Y pensar además que Gadget tiene una curva de desarrollo y que inevitablemente luego vendrá su deterioro, pusieron en alerta a todo mi ser y por un tiempo logró tener toda la atención requerida. Lo otro que descubro es que a diferencia del cuerpo, que es sensibilidad y estética, Gadget es funcionalidad y morfología.


La irrupción de Gadget generó una revolución, que he intentado mantener bajo control, pero no ha resultado fácil. Al diagnóstico de HPB se le sumaron algunos otros y la primera cirugía que me realicé fue un desastre, que hasta hoy afecta especialmente mi alma. Llevo casi el año sin prestarle nueva atención a Gadget, pero para este nuevo periodo que estoy viviendo, requeriré un chequeo o un nuevo diagnóstico.


A modo de conclusión creo que este nuevo pudor ha tenido que ver con la evidencia de la mortalidad, de que también puedo ser incorporado como un número, parte de una estadística y de que este reloj biológico no se detendrá. Bienvenido señor Gadget.

domingo, septiembre 20, 2009

September Gazed

Hoy es el tiempo de cerrar un ciclo, el que abrí hace cinco años atrás torpemente, inmolando los futuros recuerdos de lo que había sido una bonita relación, pero que por su asimetría había llegado a su fin. No dimensioné que ese volver se convertiría en una maldición y esa acumulación de malos ratos y ofensas que hacen que hoy llegue a odiar aquello que amé alguna vez.

Y se suponía que este ciclo se cerraba el año pasado, porque él había decidido irse fuera de Chile, con la incertidumbre del regreso, dando carta abierta para seguir cada uno su camino. Pero yo me aferré a su recuerdo intentando nuevamente detener lo irreversible, hecho que hoy ya no tiene sentido. Acá está la carta, que ambiguamente escribí en otro idioma, esperando una lectura entre líneas desde el corazón y que no se sintiera como una "goodbye letter", pero eso tampoco ocurrió. Para que decir que todo el esfuerzo que hice fue rechazado y más bien festinado como un éxito y una venganza por parte de C.

El buen lector debe entender (ya se acabaron los misterios) que C y yo somos hombres y que tuvimos una relación sentimental por mucho tiempo.



"Buen día para ti en este importante día, cuando tú nacías hace 30 años atrás. El tiempo pasa rápidamente, aunque hoy parece ser más veloz.
Un continente fue puesto como un desafío a nuestro vínculo. Nadie sabe que sucederá después, ¿alguien ahí dará un marca o indicación para alimentar el alma?
Mis votos y mi anhelo son para que tu vida sea exitosa. Te mando un gran abrazo.
Aún te extraño, en cada momento desde que nos alejamos, pero esto no es sano para mí.
Sólo recuerda, yo estaré ahí. Con mis pensamientos cariñosos, te saludo."

El tiempo ya dio su veredicto, ese silencio que caracterizó la relación llega a su fin. No superamos el desafío puesto, al contrario, no se generó ni una marca ni un lazo que permitiera mantener al menos una ilusión. Mi alma no se alimentó, sino que se pudrieron los sentimientos amorosos e incondicionales y hoy sólo hay desprecio. Como no pude olvidar, la única metamorfosis posible fue odiar y es lo que hago hoy. Su éxito es solo sú éxito, y como siempre en veredas opuestas hoy es mi fracaso. Así que me cambio de calle y no doy mi nueva dirección.

Ya no puedo estar ahí por siempre, porque sencillamente lo desconozco, es un perfecto anónimo para mí, autoreferente y ególatra, que sin duda no tiene nada de lo que me llamó la atención de él. Sus valores y principios se fueron a la mierda, hasta tener la desfachatez de pedirme que le ayudara a financiar su propio viaje de huída, lo que agradezco de rodillas no haber hecho.

Este desenlace por cierto nuevamente es unilateral, porque con su cobardía nunca se atrevió a hacerlo. Lo más probable es que ni siquiera me busque, lo que evitará que lea esta carta de final irreversible.

Y parto nuevamente como hace diez años atrás, cada vez más yo y no buscando ni cables a tierra, ni promesas que nunca se cumplen. C tus profecias se cumplieron, te di la opción de la venganza y como dice el tango "mano a manos hemos quedado". Y en tu pedantería angloparlante, una letra de despedida, que espero ser lo último que transcriba pensando en tí.



I'm holding on your rope, Got me ten feet off the groundI'm hearin what you say but I just can't make a soundYou tell me that you need me Then you go and cut me down, but waitYou tell me that you're sorryDidn't think I'd turn around, and say...It's too late to apologize, it's too lateI said it's too late to apologize, it's too lateI'd take another chance, take a fall Take a shot for youAnd I need you like a heart needs a beat But it's nothin newI loved you with a fire red-Now it's turning blue, and you say..."Sorry" like the angel heaven let me think was youBut I'm afraid...It's too late to apologize, it's too lateI said it's too late to apologize, it's too lateBridge (guitar/piano)It's too late to apologize, it's too lateI said it's too late to apologize, it's too lateIt's too late to apologize, yeahI said it's too late to apologize, yeah-I'm holdin on your rope, got me ten feet off the ground...

miércoles, septiembre 16, 2009

No saber de tí

En la literatura clásica, una carta ha sido motivo de muchos desenlaces, algunos trágicos y otros afortunados. Ejemplos de ellos son variados, tales como el correo humano de Miguel Strogoff de Julio Verne o Werther de Goethe, sin mencionar que gran parte de la historia se reconstruye a partir del desarrollo epistolar de sus protagonistas.

Para contextualizar la diferencia de este fenómeno, menciono la historia de Romeo y Julieta y la recién estrenada película en Chile La Burbuja (the Bubble) de Eytan Fox. En la primera, el hecho que la carta del obispo no llegara a Romeo, quien geográficamente no se encontraba distante, pero sí exiliado, lo que lo hacía perder las redes de comunicación oficiales, desencadena la tragedia ya conocida. En cambio en la Burbuja, sólo el celular puede mantener y acrecentar esta relación prohibida social, política y culturalmente, y si bien en el desenlace no hay un celular, si se da el fenómeno del intuir, instinto tan perdidamente desaprovechado en la actualidad, por la fuerza de los hechos.

Sin embargo en los relatos clásicos, el escribir un carta y que esta llegara a su destinatario, era una actividad restringida sólo a las clases acomodadas, por lo que las personas comunes y corrientes no tenían acceso a este tipo de acontecimientos, motivos por los cuales casi no existe registro de la historia desde las masas. El estar informado y saber de alguien que no se encontraba en el mismo tiempo y lugar era claramente la excepción.

Hoy la situación es diametralmente opuesta. El acesso a los medios de comunicación masivos y entre personas es de tal magnitud, que precisamente las clases acomodadas hoy valoran enormemente el estar "inubicable", al menos durante algún periodo de tiempo.

Los celulares e internet hoy están masificados en las clases populares de tal forma que en países africanos, con los serios problemas de alimentación que existen, la cantidad de estos aparatos móviles es impresionante. La polémica frase del comentarista americano Bruce Sterling “Poor folk love their cellphones” (la gente pobre ama sus celulares), apunta en este mismo sentido.

Y hoy el no saber requiere de esfuerzos especiales. Por ejemplo un celular no permite bloquear a quien te llama, sino que te da la información para no responder y almacenar esas cientos de llamadas perdidas y mensajes al buzón de voz, aún cuando tu equipo esté apagado. El messenger y el gmail se puede bloquear el chat, pero siempre habrá la opción de recibir un correo de ese emisario. Y para que hablar de facebook e incluso un inocente "googlear", te permite obtener información con facilidad de los registros virtuales de esa persona.

Acá se me muestra claramente la humanidad, deseando por un lado lo que no tenemos y por otro lado luchando contra este instinto de conocer. Desde el inicio del hombre hemos querido saber, para luego registrar, aprender y enseñar y finalmente en una óptima positiva para evitar cometer nuevamente los errores del pasado. Y esa es la contradicción carnal, que no aprendemos, que seguimos deseando saber, aún cuando tenemos claro que eso nos dañará más.

En estos días he bebido gotas amargas de datos y hechos, que supuse calmarían la ansiedad, pero como siempre sólo fue un espejismo. He probado tantas técnicas, pero no veo este aprendizaje previo por ninguna parte. Sólo sigo generando más preguntas que respuestas y lo peor es que no existe a quien consultar. Ni siquiera encuentro un soñado paraiso en donde saltar la cerca e intentar robar el fruto del conocimiento.

martes, agosto 25, 2009

Franco


Hay que ser Franco de vez en cuando y salir a respirar un poco, disfrutar el aire y los nuevos vientos que soplan por la ciudad. Una pausa, un incienso que embalsama el cuerpo latiente, permiten descansar en el esquivo presente y alivianar la carga de lo que fue.
Y las energías beta también por fin pudieron fluir, ya no inundándolo todo y generando esos anegamientos tan incontrolados y destructivos; los diques fueron transformados e interconectados de tal forma que sin el beta, el alfa resiente la carencia.
Aún está la escritura críptica, pero pronto se revelará la carta que ha estado indescifrable hasta el momento. Y ese día vaya que entrará luz, hasta no ver rincón donde guarecerse. El pánico a lo irreversible parece estar siendo asimilado como parte de estos aprendizajes tan imperceptibles, que aún así terminarán perforando la roca y esta vez quizás no haya nuevos testigos, simplemente porque no quede ninguno de ellos.
Que bien se siente ser Franco este día.

miércoles, agosto 05, 2009

Necesito photoshop


La bellezas naturales siguen impresionándome. Da lo mismo que sea verano o invierno, porque tienen la fuerza suficiente para mostrarse en su esplendor. Lástima que el mundo analógico esté en franca retirada; cada vez es más dificil conseguir rollos, los revelados como este llenos de imperfecciones, que sólo queda recurrir al photoshop..... y no lo tengo aún.