Mostrando las entradas con la etiqueta sufrimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta sufrimiento. Mostrar todas las entradas

sábado, septiembre 17, 2016

The Way We Were

Siempre me han gustado aquellas películas que ocurre una vida entera y los protagonistas a través del recuerdo nos muestran los conflictos más importantes que condicionaron su vida y explican el presente, entre una sucesión de relaciones, amistades y familia, lo que en definitiva es vivir una vida.

Lástima que uno no pueda mirar la propia vida en esa totalidad, sino que más bien en parcialidades. Y con el paso de los años es constante la pérdida de amigos, relaciones y ahora de familiares. Parece que el crecer tiene un peak y sin rodeos de un momento a otro comienzas a decaer o tu entorno parece hacerte sentir eso. Si antes te oían, ahora solo espera que los oigas; si antes te preguntaban tu opinión, hoy eres un anónimo que no interesa escuchar. Si tuviste ideales y hoy estás en algo cercano a ellos, te quedaste pegado; si te olvidaste de todo y comenzaste de cero, eres un apátrida y sales del rebaño social a tu individualidad máxima.



El título de este post es The Way We Were, una importante película de los años setenta y que muestra una historia de amor, que el paso del tiempo la vuelve en nada. La canción que lleva el mismo nombre de la película fue interpretada por la protagonista Barbra Streisand, transmite ese mismo sentimiento de que las cosas ya fueron y no hay forma de buscar ese punto atrás donde podrían ser distintas.

Mis planes y proyectos entonces son poco comentados, increíbles como narraciones, pero sin un público que las quiera escuchar y eso genera una mezcla de sentimientos que me hace escribir este texto.

En el fondo descubro esta nueva veta, que efectivamente me hace replantear esta madurez, que será tan distinta o parecida a lo que imaginé alguna vez y donde la mirada al pasado esté cargada de nostalgias.


sábado, abril 04, 2015

Broken land

Ponerse en la piel de otro y vivenciar el sufrimiento es algo imposible, sino que sólo queda ser observador en primera fila y recibir los desgarros de ese quiebre inevitable, que sin embargo pareciera estar suspendido en el tiempo y que me obliga a hacer lo mismo.

Un ser que se niega a ese quiebre es como la tierra que recuerda los surcos donde antes pasaron ríos y los luce como una herida abierta, esperando su momento.